VIDEO: Ante el monstruo de las mil cabezas, denuncia penal contra Norberto Rivera

Al sistema bajo el cual vivimos en Occidente le llamo el “monstruo de las mil cabezas”. Lo visualizo como un pulpo con muchas protuberancias en el centro, con masa encefálica y neuronas, y con largos tentáculos con los que estrangula cruelmente a sus víctimas para seguir alimentándose, para mantenerse vivo y crecer sin límite alguno.

Uno de tantos tentáculos está formado por la manifiesta complicidad entre la alta jerarquía de la Iglesia Católica y los poderes fácticos en todo el mundo, pero de manera especial en México, donde el poder de la cúpula eclesiástica es uno sólo con el poder del Estado y el de la élite empresarial, de los grandes capitales.

Como vivimos en un país mayoritariamente católico, muchos de esos empresarios privilegiados pertenecen a esta confesión, y los más conservadores y practicantes entre ellos han decidido defender con todo su poder económico y político a los altos prelados que han sido públicamente denunciados por crímenes, siendo el Cardenal Norberto Rivera uno de sus consentidos.

No obstante lo anterior, esta semana Rivera finalmente fue acusado a través de una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República, por el encubrimiento de 15 sacerdotes pederastas, después de una larga carrera salpicada de denuncias ciudadanas hechas públicas a través de la prensa, radio, internet, televisión y varios libros, por cargos tan serios que constituyen, si son probados, delitos penales. La denuncia fue interpuesta por Alberto Athié, ex sacerdote diocesano en la diócesis de Norberto Rivera, acompañado por un puñado de víctimas de pederastia clerical, así como por líderes sociales y activistas de gran calado. Se pueden imaginar, quienes conocen mi lucha, que yo estoy entre los denunciantes. Acepté de inmediato cuando el propio Athié me pidió sumarme.

Ayer, en entrevista con Carmen Aristegui, Alberto relató en qué consiste esta acción legal contra el cardenal primado de México. Para ampliar la información tomó la palabra el Dr. José Barba, ex legionario de Cristo y víctima de Marcial Maciel, quien junto con Athié hace más de dos décadas lucha por ser escuchado e intentar atestiguar que gane la verdad y la justicia, obviamente no para encarcelar y destituir a su victimario Marcial Maciel, pues ya murió, sino para que sean juzgados sus poderosos cómplices, entre ellos al más visible, el cardenal Norberto Rivera.

Nos narra el Dr. Barba cómo Norberto y el obispo Onésimo Cepeda los calumniaban y denigraban públicamente, diciendo frases como: “¿Por qué si el crimen fue hace cuarenta años apenas ahora lo revelan?”, llegando incluso a señalar: “O están mintiendo, o ¡les gustó!”

Afirma Barba que ante una carta que diez víctimas de Maciel decidieron mandar al Vaticano, dirigida directamente al papa Juan Pablo II, después de que Norberto Rivera se negara a siquiera escucharlos o ayudarlos, éste no sólo permaneció ajeno a su sufrimiento y reclamo de justicia , sino que los revictimizó, atacándolos públicamente.

Carmen Aristegui entrevistó también al periodista Salvador Guerrero Chiprés, quien se atrevió a escribir y publicar en La Jornada, en aquel entonces, 1997, las narraciones de las numerosas víctimas que alzaron por fin la voz en contra de su afamado y “santo” victimario. Guerrero sufrió también el desprecio y la acusación de Rivera, quien le lanzó la famosa frase: “¿Y a ti, cuánto te pagan?”

Este próximo martes el Cardenal y Arzobispo Primado de México debe de presentar su renuncia ante el papa Francisco ya que es obligación de los obispos dimitir a los 75 años de edad cumplidos.

Recordando el fuerte discurso que dio en la catedral de México el papa Francisco, el cual muchos interpretamos como una llamada de atención sumamente fuerte contra los obispos y arzobispos que en vez de estar con el pueblo se alían al poder, me pregunto si inmediatamente aceptará su renuncia.

Si esta acusación penal por encubrimiento no fuera suficiente, nos comunica Alberto Athié que este mismo mes sale un libro que seguramente escandalizará y molestará a más de una conciencia creyente y defensora de la jerarquía, con aportaciones de varias agudas y famosas plumas, sobre la vida y obra del cardenal.

¿Aceptará el papa Francisco inmediatamente su renuncia?

¿Postergará la baja hasta dentro de diez años más, dejando a México bajo la tutela de este personaje?

Feliz fin de semana. Deseo dejarlos con este pensamiento.

En este país atrapado entre la élite de privilegiados y la sangre derramada emocional, psíquica, espiritual y física de las víctimas, sigamos luchando por un país pacífico, pero justo.

 

Cristina Sada Salinas