“YA CHOLE” DE QUE MORENA Y LA 4T TRAICIONEN SUS PRINCIPIOS

Por Cristina Sada Salinas

No pude dejar de dar seguimiento al tema de las acusaciones de violencia sexual que pesan contra el virtual candidato de MORENA para la guberantura de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, después de escuchar que el día de ayer jueves 18 de febrero el presidente Andrés Manuel López Obrador ratificó su abierta defensa de este personaje. “Ya chole” pidió el primer mandatario de la nación, respecto a lo que él calificó como una campaña organizada por personas que “son fifís”, para intentar sacar a Salgado de la contienda electoral y de paso atacar al gobierno de la Cuarta Transformación. (video)

Sostengo mi apoyo a muchos de los avances logrados por la 4T y al indudable liderazgo de Andrés Manuel, pero no puedo dejar de condenar este llamado a descalificar a priori a las víctimas de Salgado que se han atrevido a denunciar, y en un caso a dar la cara, pues de igual manera sostengo la máxima de quienes hemos estado cerca de las víctimas de abusos sexuales, feminicidios y otros delitos de lesa humanidad: hay que creer a las víctimas, y hay que hacerlo por un obvio principio de humanidad, pero también por estadística. Reitero: según la ONU las denuncias falsas por violencia sexual no llegan siquiera al 3 por ciento (ver), de modo que es poco probable equivocarnos al dar credibilidad a quienes tienen la valentía de denunciar, a pesar de la revictimización que implica adentrarse en nuestro corrupto y machista sistema “de justicia”.

Tanto López Obrador como muchos militantes y simpatizantes de MORENA, están acudiendo al argumento de la presunción de inocencia para defender a Félix Salgado Macedonio, pero al hacerlo no toman en cuenta muchos elementos que vuelven sumamente problemático ese recurso cuando se trata de violencia sexual contra mujeres, niñas, niños, y en general contra todas las personas socialmente vulnerables.

Me pareció muy acertado en este sentido lo que en días pasados comentó la feminista y activista Mitzi Robles en el programa Momentum, de Rompeviento TV: “Ahora salen muchos y muchas defensoras del debido proceso, cuando la realidad es que las denuncias que se hacen no tienen sentencia porque no prosperan en el sistema de justicia mexicano, y no prosperan porque estamos ante un sistema de justicia patriarcal que siempre duda de la palabra de las mujeres y que nunca encuentra pruebas suficientes para demostrar el hecho que se está denunciando”. (video)

Añado que si bien el principio de presunción de inocencia debe ser respetado, se debe también de tomar en consideración que mientras pese sobre una persona una acusación tan grave como lo es la violación sexual, esa persona debería permanecer al margen de cualquier contienda electoral, pues, ¿qué pasaría en el caso de que —como todas las proyecciones indican— Salgado llegue a la gubernatura guerrerense y que una vez en su cargo se demuestre su culpabilidad? ¿Simplemente nos lamentaremos de que no podrá ya ser condenado porque goza de fuero constitucional? ¿Dónde queda entonces, ante este principio de presunción de inocencia, el derecho que tiene la víctima a su honor y credibilidad?

Precisamente porque históricamente el sistema de justicia patriarcal le ha negado siempre a las mujeres su credibilidad, es que gracias a las luchas feministas hace unos años se estableció en México, en la Ley general de víctimas, Artículo 5, el principio de “Buena fe”, que a la letra dice: “Las autoridades presumirán la buena fe de las víctimas. Los servidores públicos que intervengan con motivo del ejercicio de derechos de las víctimas no deberán criminalizarla o responsabilizarla por su situación de víctima y deberán brindarle los servicios de ayuda, atención y asistencia desde el momento en que lo requiera, así como respetar y permitir el ejercicio efectivo de sus derechos”. (documento)

En este caso, la insistencia en la presunción de la inocencia de Salgado Macedonio por parte de AMLO y muchos de sus seguidores, no toma en cuenta este principio legal de la buena fe de las víctimas, con lo cual las criminalizan y las responsabilizan de su situación de víctimas, todo lo cual va, además, en contra de los propios estatutos de la propia MORENA, que en su artículo 47 establece: “Es responsabilidad de MORENA admitir y conservar en su organización personas que gocen de buena fama pública; practiquen la rendición de cuentas, eviten la calumnia y la difamación; mantengan en todo momento una actitud de respeto frente a sus compañeras y compañeros; y realicen sus actividades políticas por medios pacíficos y legales”. (documento)

¿De qué buena fama pública goza Salgado Macedonio? ¿El presidente y los defensores del precandidato guerrerense no están criminalizando a las presuntas víctimas al afirmar que su actuar obedece a intereses electoreros simplemente?

Así, el propio partido MORENA contradice sus principios al negar a una de las mujeres que acusan a Salgado un proceso justo, como quedó claro cuando hace algunos días la presunta víctima Basilia Castañeda fue revictimizada al acudir a la Comisión de Honor y Justicia morenista.

Estas palabras de Sabina Berman en el programa El Octágono, de Hernán Gómez, describen muy bien esa revictimización: “Las mujeres violentadas acudieron a los juzgados pertinentes en su momento y ahí fueron acalladas. ¿Cómo fueron acalladas?, como están siendo acalladas en tiempo real acá y en esta semana en el país. ¿Qué pasó?, una mujer que fue violada, fue a la Comisión de Honor y Justicia, y no se presentaron los comisionados de MORENA, ni uno solo; luego al día siguiente llegó Salgado y no se dejó entrar a la comisión, ni a la víctima, ni a sus abogados. Lo más grotesco: había una multitud de guerrerenses que lo estaban ovacionando afuera a Salgado, que pasaban ‘casualmente’ por la Ciudad de México, ¿verdad? Y al día siguiente el presidente de la República defendió a Salgado Macedonio. Es por eso que las mujeres no hablan de cómo son casi asesinadas, porque una violación es casi un asesinato. ¿Qué importa si son seis, o si son dos, o si es una?, es gravísimo… Un desequilibrio de fuerzas acaba de suceder en la Comisión de Honor y Justicia de MORENA; claramente hay una parte todopoderosa y otra parte que está siendo invisibilizada. En esas circunstancias no se puede hablar de presunción de inocencia”. (video)

Ante todo esto yo también digo “ya chole”, pero no en el sentido en el que lo dice Andrés Manuel al calificar como simple ataque electoral las acusaciones contra Salgado. Digo “ya chole” a la violencia de género que el presidente no alcanza a entender. Digo “ya chole” a que a las mujeres no se nos crea y tengamos que callarnos y esperar la validación de los varones, sus tiempos y sus formas. Digo “ya chole” a la defensa de personajes impresentables que perpetúan el orden patriarcal que tanto nos afecta como sociedad.

Quiero dejar muy claro que con estos cuestionamientos al empecinamiento de AMLO en apoyar a un personaje como Salgado Macedonio, de ninguna manera estoy validando la campaña que desde la oposición efectivamente se ha montado usurpando los justos reclamos de las mujeres. No me verán sumándome al coro de la derecha que ahora se presenta como “feminista” y luchadora a favor de las mujeres, cuando han sido ellos quienes construyeron durante décadas este sistema injusto que niega nuestros derechos. Fueron ellos a quienes como candidata al Senado enfrenté, cuando se rasgaban las vestiduras y me atacaban con furia por manifestar mi apoyo a la comunidad LGBTI y al derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.

Mi crítica intenta aportar para que el proyecto de la Cuarta Transformación vaya poco a poco corrigiendo los grandes errores que tiene, como es sin duda la ceguera del presidente respecto a la lucha histórica de las mujeres. En este sentido es que retomo aquí otra parte de la intervención de Mitzi Robles en Rompeviento TV :

“La lucha de las mujeres no va ni por ocupar los puestos que tienen los hombres en cualquier ámbito de la vida pública, de la vida social… la lucha de las mujeres va por una transformación social profunda y real, y eso significa justamente mirar cuáles son las fallas de esos sistemas políticos y sociales que regulan o norman la vida cotidiana… es muy importante entender que la transformación social no se va a dar solamente porque las mujeres lleguen a esos espacios [de poder político], sino que llegando a esos espacios, lo que tenemos que hacer es justamente abrir una crítica seria, una crítica rotunda, de qué es lo que se tiene que cambiar… no estamos cuestionando seriamente esas estructuras patriarcales, y a eso me refería: el sistema político mexicano es patriarcal porque lo único que importa es elevar la figura del representante, o dicho de una manera mucho más provocativa, del caudillo hombre, masculino, o de la masculinidad encarnada simbólicamente en el cuerpo de una mujer, porque claramente el hecho de ser mujer no nos exime justamente de prácticas machistas y patriarcales”.

Efectivamente, la lucha de las mujeres no debe quedarse solamente en la pelea por ocupar cargos dentro del sistema patriarcal, sino que debemos seguir con esas otras luchas que por décadas ha enarbolado el feminismo, para gradualmente ir cambiando la naturaleza misma del poder y las mentalidades, para lograr ese requisito indispensable para cualquier cambio social real: la transformación de las conciencias.

Por lo pronto, lamentamos que —gracias en buena medida a la ceguera presidencial, a su empecinamiento y su falta de visión respecto a la cruda realidad de las mujeres— es casi inevitable que Félix Salgado Macedonio sea el próximo gobernador de Guerrero, lo cual, estoy segura, dañará severamente no sólo la credibilidad de MORENA, sino también la legitimidad del propio Andrés Manuel López Obrador.

Hago eco de estas otras palabras de Sabina Berman, con la esperanza de que ese “casi”, sea tomado como una oportunidad para que desde Palacio Nacional salga por lo menos una señal de que aún es tiempo de rectificar el camino:

“MORENA va a ganar Guerrero porque no hay oposición. ¿No tienen de veras otro candidato que no sea alguien denunciado por violación… MORENA tiene que ser más grande que eso… presidente: no nos decepcione a todos y a todas por un presunto violador. La credibilidad, su ética, no vale un Salgado Macedonio”.

Señor presidente:

Su credibilidad, su lucha por la justicia enarbolada por décadas, su sincera y profunda empatía hacia el pueblo mexicano, sus principios éticos, todo esto y más, no valen la pena apostarlas a un macho y presunto violador sexual serial.

Somos millones de mujeres y hombres indignados por esta razón. 

Creo que éste es uno de los más graves errores que ha cometido en su gestión, pero como una ex candidata al Senado que lo apoyó incondicionalmente hace casi nueve años, que creyó en usted y su proyecto de nación, no deseo sumarme a las fuertes críticas opositoras en su contra, pero al paso que vamos dará motivos a muchas y muchos por unirse a las voces hipócritas de la derecha oportunista.

¿Usted cree en el sistema de justicia? ¿No dijo en campaña hace muchos años que “mandaba al diablo a ‘sus’ instituciones, las de la oligarquía hoy “moralmente derrotada”?

¿Por qué ahora le da toda la credibilidad a esa justicia oligárquica que no ha dado seguimiento a las múltiples denuncias contra Salgado, hombre poderoso en Guerrero?

¿Dónde está la ética de MORENA?

¿Dónde quedó su líder?

Usted, gran luchador social, ahora como presidente ha ignorando a las mujeres víctimas y ha estado de acuerdo no sólo en apoyar esta candidatura, sino en defender públicamente a un presunto violador serial.

Duele mi presidente.

Y sí. Hablo desde mi visión de izquierda; hablo desde mi compromiso por un cambio profundo; hablo desde mi empatía por las mujeres, empatía mayor por las más jóvenes; desde mi profundo desprecio al machismo; y por mi conciencia de que este error suyo rompe el pacto que simbólicamente firmamos con usted muchas mujeres pensantes y comprometidas.

Duele que el cambio de estructuras que usted intenta llevar a cabo no toque ni con el pétalo de rosa al machismo.

Tener a funcionarias en cargos públicos no implica dejar de ser machista, menos si una o muchas de ellas han asumido un papel de sumisión a su figura de autoridad como presidente de México.

Quiero escuchar y leer al casi cincuenta por ciento de las mujeres que componen su gabinete, manifestándose en contra de esta aberración.

Duele viéndolo de lejos. Debe doler muchísimo más a las mujeres que se atrevieron a manifestarse.

Sin justicia no hay 4T.

Sin asumir la agenda feminista desde la presidencia, México seguirá siendo un país de agresores y asesinos sexuales seriales.

Tenemos los índices más altos de feminicidios a nivel mundial y, ¿aún así usted se atreve a defender en tres mañaneras consecutivas a Felix Salgado Macedonio?

¿Asumiría la corresponsabilidad si alguna otra mujer lo denuncia por abuso sexual ya siendo él gobernador con fuero?

Piénselo, señor presidente.