¿Guerra civil en Estados Unidos? (VIDEO)

Estamos viviendo momentos decisivos de la historia nacional e  internacional.

La actual campaña por la presidencia y las próximas elecciones en Estados Unidos han cambiado ya el curso de la historia del siglo XXI, no importando quien gane.

La contienda entre Hillary Clinton y Donald Trump está prácticamente empatada en las encuestas de opinión, con una diferencia de sólo el uno por ciento en la intención de voto, lo cual, a sólo ocho días de la elección, es un empate técnico.

Desconozco cuáles sean todas las razones para la mayor popularidad de Trump en este último tramo del proceso, pues la única noticia significativa consiste en que el FBI reabrió la investigación sobre los correos del servidor personal de Hillary cuando era Secretaria de Estado (liga), lo cual ha golpeado su popularidad.

Mi opinión es que al tener un candidato abiertamente racista, el racismo reprimido que los americanos blancos tienen inculcado desde niños está hoy legitimado. Hoy los ciudadanos tienen “permiso” de que su xenofobia salga a flote en todo su esplendor, ya que un candidato estadounidense puede expresarse -como lo ha hecho Trump ante cámaras de televisión y reporteros de las cadenas más importantes- en contra de los discapacitados, negros, mexicanos, islámicos y las mujeres.

Las razones para que este imperio mundial que es Estados Unidos pueda en ocho días elegir a un personaje como Trump para presidente son muchas. En anteriores publicaciones ya he mencionado que esta candidatura permite expresar a los americanos de clase baja y media baja -excluidos de toda ventaja por el sistema financiero y distributivo imperante-, su indignación contra un sistema que sólo ha beneficiado a los más ricos, especialmente a los que manejan y obtienen ventajas de Wall Street.

El hecho de que incluso grandes masas de ciudadanos estadounidenses se sientan excluidos y no representados por Hillary Clinton -quien ha sido pieza importante en las decisiones de las últimas administraciones-, es entendible. El país de las oportunidades ha prácticamente desaparecido para quienes lo único que pueden ofrecer es su mano de obra. Por otro lado, el abandono de la educación de calidad superior gratuita, la chatarra de información en cadenas de televisión y radio, la ausencia de programas culturales que lleguen a todos los sectores, y por supuesto, la constante migración de personas de todas las nacionalidades tanto legal como ilegalmente, son factores que han abonado a este caldo de cultivo de odio al diferente.

El daño ya está hecho. Veamos el siguiente documental de Jorge Ramos. Grandes masas de norteamericanos quisieran que su país sólo les perteneciera a los de tez blanca. El nazismo y los grupos como el Ku Klux Klan se multiplican.

Sin aplaudir en absoluto la continuación de las políticas imperialistas de Hillary Clinton, no podemos dejar de reconocer en Trump al peor adversario.

¿Vendrá una guerra civil en nuestro país vecino, gane o pierda Trump?

¿Ustedes qué opinan?

 

Cristina Sada Salinas