Por qué votaré SÍ el próximo domingo

La derecha (PRI, PAN y PRD) desacredita el ejercicio de la Consulta Popular 2021 para decidir si se enjuicia o no a los expresidentes de México y otros ex funcionarios, pues no les conviene que se despierte la conciencia ciudadana, y mucho menos que se investiguen las múltiples tropelías que esos partidos cometieron durante los sexenios anteriores. No se oponen por “amor a la justicia”, todo lo contrario, sino por lo que implica en cuanto a las redes inmensas de corrupción donde cientos, para no decir miles, están involucrados.

Se argumenta que la consulta es “un desperdicio de dinero”, con lo cual no estoy de acuerdo, pues considero que se trata de un importante ejercicio de democracia participativa, diferente a la simplemente representativa, pues nos da la oportunidad de ejercer nuestro derecho de opinar no solo durante las elecciones, sino durante el proceso de ejercer los cargos para los que elegimos a quienes están en funciones de servidores públicos. Cualquier cantidad de dinero que se destine a reforzar la democracia participativa no debe ser considerado un gasto, sino una inversión que traerá grandes beneficios al país.

Yo votaré a favor de que se enjuicie a los expresidentes porque no deseo desfalcos tampoco en este gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Con la consulta del 1 de agosto se está dejando un antecedente que será también aplicado en el futuro a los actuales funcionarios públicos, no debemos olvidar eso.

Me enoja mucho que el gobierno de la 4T no haya enjuiciado aun a los corruptos del pasado, pero comprendo también la enorme dificultad de emprender procesos de esa magnitud, porque, ¿quienes nos han gobernado por décadas?: Asesinos y mafias que incluso siguen infiltradas en el actual gobierno (por poner solo un ejemplo, Anabel Hernández y otros periodistas han demostrado que en la FGR de Gertz Manero permanecen funcionarios que fueron cómplices de las tropelías de García Luna), lo cual implicaría, de proceder abierta y directamente en contra de esas mafias, un enorme riesgo incluso para la gobernabilidad de nuestro país.

Creo que por eso AMLO ha optado por esta salida democrática y basada en la constitución, pues así seremos los ciudadanos los que daremos la orden de que se proceda contra quienes han saqueado y destruido a México. Con el respaldo del pueblo el gobierno tiene un gran aliciente para emprender tan peligrosa tarea. Si no es ahora, ¿cuándo?

Desgraciadamente la Suprema Corte de Justicia de la Nación redactó en forma cantinflesca la pregunta de la consulta, y no aparecerá en la boleta tal y como la envió el presidente; pero eso no debe confundirnos, la opción es, sin dudarlo, el SÍ.

Por otra parte, el INE, sin duda un organismo corrupto y de derecha, no ha hecho nada de promoción a la consulta y simplemente ha organizado foros en los que se cuestiona la validez de este ejercicio histórico.

Y encima de la falta de promoción, están en curso las Olimpiadas, un distractor adicional.

Para mí el participar en la consulta implica un viaje de ida y regreso entre Ciudad de México y Monterrey, pero lo haré con gusto porque tenemos al primer presidente mexicano que en décadas se la “está rifando”. Lanzó la iniciativa y voy a responder.

Votaré para que sí se enjuicie a los expresidentes, lo cual, insisto, abre la puerta para que se enjuicie en un futuro incluso al propio AMLO, quien a pesar de conocer la enorme fuerza de la oposición y cómo pueden desbarrancar a nuestra patria, a la hora de tocar a los jefes de la mafia de cuello blanco y corbata, se la juega.

Con mi voto aumento la posibilidad de que termine la impunidad.

Tengamos en cuenta que AMLO sigue luchando para que el fuero de los políticos termine. Logró que se quitara esa protección para los presidentes y la iniciativa de ley de parte de él abarcaba que se quitara también a todos los cargos, lo cual los legisladores no aprobaron porque obviamente no quieren exponerse a ir a la cárcel.

No me imagino quien más, qué otro personaje, se hubiera expuesto siendo presidente con dos cambios legislativos impulsados por él mismo.

Y al tocar este tema viene a la mente el caso del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue encarcelado mediante un proceso penal por demás injusto que a todas luces fue una venganza de las fuerzas conservadoras. Lula fue a prisión por usar un departamento de 300 mil dólares que ni siquiera era de él.

La derecha no le perdonó a Lula que durante su administración sacó a 40 millones de brasileños de la pobreza. (ver)

AMLO debería verse en el espejo brasileño. Por eso es tan importante que manifestemos nuestro apoyo este 1 de agosto. La consulta es una medida muy valiente de su parte porque no es remoto pensar que al igual que Lula, él pueda terminar también en la cárcel si es que la derecha regresa al poder.