Poder legislativo, un tianguis de intereses

Para nadie es un secreto que los mexicanos no creemos en nuestros “representantes populares” y que algunos de los cargos públicos más desprestigiados son los de las diputaciones y senadurías, mediante las cuales, en lugar de velar por los intereses de la ciudadanía que los favoreció con su voto, los partidos políticos sólo consiguen ganancias personales para sus miembros, pagos de favores, “tranzas” y beneficios mal habidos.

Sin embargo, casi nunca tenemos la oportunidad de escuchar que uno de los beneficiarios de estos cargos acepte, e incluso denuncie públicamente, estas prácticas antidemocráticas, por lo que me pareció muy relevante la entrevista que hoy por la mañana realizó Carmen Aristegui al senador Ernesto Ruffo, respecto a las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones que están en proceso de discusión por parte del poder legislativo.

Ruffo, quien junto a Javier Corral y otros legisladores conforman el Frente por la Comunicación Democrática, habló en específico del término que tanto hemos escuchado sin que todos lo comprendamos, la “preponderancia”, que en sus propias palabras no es otra cosa que “definir quién es monopolio”, o sea, el cómo los senadores y diputados van a establecer qué empresas son monopolio en el ramo de las telecomunicaciones.

Nos explica Ruffo (famoso por haber sido el primer gobernador de la oposición -el PAN- en nuestro país, en Baja California), que tal y como están las propuestas de reforma de las leyes secundarias en esta materia, con las que el gobierno pretende establecer la preponderancia por sector, son simplemente un engaño. Afirma que hasta para él ha sido difícil entender este asunto y nos lo explica con el ejemplo del sector de la industria de la construcción, que incluye madera, vidrio, cemento, etc., de modo que si se quiere saber del mercado de cada una de esas materias primas, uno puede saber cómo está cada uno, en cuáles hay empresas monopólicas y en cuáles no. En cambio, en telecomunicaciones sólo se califica si hay monopolios en todo el sector, que incluye radio, televisión de paga, telefonía fija y celular, internet, todo junto. El senador exige que los ciudadanos podamos saber qué empresas son monopólicas o preponderantes en cada una de esos servicios, no en el conjunto.

A pregunta de Aristegui, explica que si se queda en las reformas el término “sector” y no “servicios”, será imposible calificar de monopólica a una empresa, o sea cuál de ellas excede el 50% de cada uno de estos servicios en el país; lo cual va en contra de los intereses de los consumidores, quienes seríamos los directamente afectados por la falta de competencia, pues no habrá opciones en cuanto a precios, pero, más importante aun, también en cuanto a limitarnos el acceso a fuentes de información diversas, y por consiguiente, en cuanto a una vida democrática más sana.

Además, nos aclara Ruffo que los legisladores se están negando a que se haga más transparente la relación entre el IFETEL, que es el órgano regulador en telecomunicaciones, con las empresas del sector y sus “lobbistas” o “cabilderos”; pero advierte que aunque él, Javier Corral y otros legisladores quieren defender al IFETEL para mantenerlo como un órgano ciudadanizado e independiente, la mayoría de sus compañeros senadores buscan que esa relación entre juez y parte (IFETEL y empresas) se “flexibilice”, que haya menos reglas y menos transparencia, ya que, como señala Ruffo, hay muchos intereses y dinero de por medio, lo que les impide a ellos sostener sus posiciones y ha alargado la discusión en el tema.

Ante esta grave afirmación, por insistencia de Carmen, Ruffo explica que se refiere a que hay legisladores que cambian sus actitudes “de un día para el otro”, lo cual no se explica y puede obedecer a que aquéllos que quieren obtener candidaturas apoyadas por algunos medios de comunicación, “están atados a ese tipo de intereses”, lo que hace que el Senado “a veces se antoja que es como un tianguis”, lo que la periodista señala como “candidaturas y promociones a cambio de las leyes”, afirmación que el entrevistado no niega.

¿Qué más necesitamos escuchar?

Gracias por su atención y por los comentarios que hagan el favor de compartir en este foro que como he afirmado, se ha convertido para mí en una gran comunidad de aprendizaje.

Un abrazo,

Cristina Sada Salinas

PD.- La entrevista completa puede ser escuchada aquí: Liga