Nueva etapa de mi “campaña sin fin”

Estimados amigos y amigas:

 

Como muchos de ustedes saben, hace siete años inicié lo que llamé “una campaña sin fin”, pues tras hacer mi debut y despedida en la lucha electoral en 2012 decidí continuar dando la batalla desde la sociedad civil, acercándome a personas y organizaciones que manejan diversos temas a los que por diversos motivos soy sensible.

Así, mi activismo me ha llevado a muchos lugares de México y del extranjero, en una labor que me es difícil definir o etiquetar. Muchas veces opero como periodista que informa, otras como analista que ofrece su particular punto de vista; muchas otras veces funciono, junto con mi equipo, como enlace entre personas e instituciones y organizaciones, o como operadora política de causas ciudadanas, o bien como organizadora de eventos benéficos y de reflexión. Incluso he incursionado en el mundo cinematográfico, y no sé si merecidamente, he sido calificada por amigos entrañables como “filántropa”.

En fin, mi labor ha sido diversa y a veces caótica, pero siempre desinteresada y sostenida sin excepción con mis propios recursos, sin más compromiso que buscar poner un grano de arena para que mi país camine hacia la justicia y el bienestar para todos, para intentar -al lado de gente que admiro, respeto y que tanto me ha enseñado dentro del activismo, el periodismo, las letras y la lucha social- detener la barbarie que han dejado tantos años de neoliberalismo, despojo y exterminio.

Hoy he decido que es momento de pasar a una nueva etapa y enfocarme en lo que más me ha ocupado en estos siete años, que es la comunicación y el análisis de los temas que me interesan y me mueven la sensibilidad y la reflexión, y como en esta época existen tantos medios informativos tradicionales y novedosos en las redes sociales, he llegado a la conclusión de que, más que la generación de noticias, más que “ganar la nota” como se dice entre los periodistas, lo que más resultado me ha dado es el aportar mi humilde opinión, la cual, somo saben quienes me hacen el honor de leerme, procuro sustentar con datos duros y referencias confiables y verificables.

Es por todo esto que anuncio aquí que a partir de hoy cambiaré la dinámica de mis publicaciones en este blog, en Facebook y en Twitter, al tocar un tema cada semana, sobre el que pondré notas, análisis diversos, videos propios y tomados de otras personas, así como cualquier material que considere de valor para la mejor comprensión del tema que se trate. Cada jueves estaré publicando un artículo de opinión en el que trataré de hacer un análisis a fondo de cada asunto, para que luego ustedes que me honran con su lectura me retroalimenten con comentarios, críticas y aportes, de modo que el resto de la semana pueda recoger y publicar algunas de esos aportes. (Esta primer semana, ese análisis aparecerá el domingo, pues por encontrarme de viaje, me será imposible tenerlo para mañana)

Creo que bajo este esquema podré interactuar mejor con mis amigos de redes sociales y podré enriquecer mi visión de los diversos temas, y por lo tanto, mejorar mi trabajo como activista.

Hoy, para iniciar esta nueva dinámica, les comparto esta entrevista que me realizaron ayer en el programa “A Barlovento Informa”, sobre el documento que la semana pasada publicó el Papa Francisco, titulado “Ustedes son la Luz del Mundo”, en el que el pontífice establece nuevas normas canónicas en contra de la pederastia clerical, que será el tema que trataré esta primera semana de mi nueva época en redes sociales, por ser el tema que más ha ocupado mis energías, recursos y tiempo en este caminar de siete años.

Con mi más profundo agradecimiento para todas y todos quienes siguen mis publicaciones, espero que sigamos interactuando y aportando esfuerzos y lucha, desde nuestras trincheras particulares, para construir un mejor futuro para nuestros hijos y nietos.

 

Con afecto,

Cristina Sada Salinas

 

PD: La fotografía que ilustra esta publicación es de la escultura titulada “Julia” del artista catalán Jaume Plensa (Premio Velázquez de las Artes en 2013), instalada en la Plaza de Colón en Madrid. Mide 12 metros de altura (ocupará durante un año el lugar donde estaba la estatua del descubridor genovés) y representa a una niña, pues de lo que se trata según el artista, es introducir un “poco de ternura” en el lugar. “Julia”, señala el escultor “está dirigida al corazón de nuestro ser”, y tiene los ojos cerrados porque “busca que cada uno exprese su mundo interior oculto”. Es por todo esto que tomé esta imagen especialmente para esta publicación, porque es lo que buscamos en nuestra lucha, expresar nuestro mundo interior para ayudar a construir un mundo exterior más justo y armónico.