No “vamos muy bien”. Contra opinión de AMLO, se deben usar reservas frente a devaluación. Entrevista a Carlos Villarreal

 

El pasado viernes 20 de marzo en su conferencia de prensa mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que, aunque respeta las decisiones del Banco de México, él opina que en la actual crisis global por el coronavirus las reservas en dólares que posee el gobierno federal no deben usarse para enfrentar la depreciación del peso ante el dólar.

 

Acudimos a nuestro amigo y economista de cabecera, Carlos Villarreal [*], quien nos comentó lo siguiente.

 

Declaración de Andrés Manuel López Obrador:

 

«Vamos bien, vamos muy bien. En lo económico tenemos fortaleza. Somos respetuosos del Banco de México, pero opiné que en la depreciación de nuestra moneda por la crisis internacional no se apueste a utilizar reservas, no queremos eso. Y hasta ahora tenemos intactas nuestras reservas. Sólo lo que se ha acumulado en el tiempo que llevamos en el gobierno, son 10 mil millones de dólares, 10 mil millones de dólares. Nomás les voy a dar un dato: Cuando el “efecto tequila”, cuando la crisis Salinas-Zedillo, que se cayó la economía por completo, se tuvo que hipotecar la venta del petróleo de México. Se abrió una cuenta bancaria en Nueva York y todo lo que se recibía por la venta del petróleo de México iba a esa cuenta porque se tuvo que pagar un crédito —ese fue un embargo— de 20 mil millones de dólares en aquella ocasión, 20 mil millones de dólares. Yo les estoy diciendo que en el tiempo que llevamos, sólo en el tiempo que llevamos, 10 mil millones de dólares de reserva adicionales a las que tiene, o conservaba, o resguardaba, el Banco de México».

 

 

***

 

 

¿Qué opinión te merece esta afirmación del presidente?

 

Primero creo que no se puede proclamar que “vamos bien, vamos muy bien”. Nada indica que así sea. La economía mexicana se dirige, en el escenario más optimista, a un crecimiento de 0 por ciento, cero por ciento, por segundo año consecutivo, y si nos vamos a un escenario más probable, esperaría una caída del alrededor del -5 por ciento en el Producto Interno Bruto. Eso no es ir bien.

 

Te comento lo siguiente: Hay que recordar las crisis económicas anteriores, de las que podemos por ahora identificar las últimas tres: la de 1995, que fue la crisis financiera y de los deudores en México, en la que el gobierno federal rescató prácticamente la totalidad de los bancos y que el PIB cayó en -6.3; luego la Crisis Global de 2009, que derivó del estallido de la crisis financiera y económica en los Estados Unidos y que es la más profunda desde 1929, en la que el PIB en México cayó -5 por ciento; y la actual, que es  inédita porque se origina por eventos no económicos sino sanitarios y que tiene hasta ahora impactos de una magnitud y duración aún imprevisible en todas las esferas de la economía y la sociedad.

 

Esta pandemia es “el Cisne Negro” de la economía mundial 2020, que es el evento que estamos conociendo como la crisis del coronavirus. Es virtualmente un tsunami económico, político, social, de medio ambiente y de salud muy severo y con impactos múltiples en todas las esferas económicas: en las relaciones económicas mundiales, en el comercio internacional, en las finanzas púbicas de los estados y las finanzas privadas, en el empleo y los salarios, etc., que afloró y está mostrando la fragilidad de las sociedades y los gobiernos ante una pandemia como ésta que quedará sin duda escrita en la historia económica de la humanidad.

 

Por otro lado, acerca de la afirmación de López Obrador, creo que no se puede de antemano determinar que deban o no usarse las reservas para enfrentar la depreciación del peso frente al dólar. Las reservas te sirven como una fortaleza monetaria que le da cierta solidez a tu moneda, así que si se llegan a necesitar para estabilizar movimientos bruscos en el tipo de cambio, para eso las tienes precisamente. Así como cuando al gobierno le falló el presupuesto de ingresos del año pasado 2019 y tuvo que utilizar parte del FEIP (Fondo de estabilización de los ingresos presupuestarios), con el fin de compensar los menores ingresos obtenidos en el ISR y el IVA.

 

Las reservas internacionales son de alguna manera un fondo para imprevistos, porque si no es así, ¿para qué las atesoras?, ¿siempre van a estar ahí para no usarlas?, pues no, son para usarlas cada vez que se necesiten en el ámbito monetario y de deuda.

 

El aumento de los 10 mil millones me parece bueno, ya hemos tenido aumentos, incluso mayores, cuando tuvimos precios altos de petróleo. 2019 fue un año de precio regular (55.80 dólares por barril) y además se tuvo un superávit comercial, es decir, vendimos más de lo que compramos al exterior y entonces te quedan más dólares en caja.

 

Así es que yo creo que no viene al caso el posicionamiento del presidente. Yo creo que más bien hay que decir que tenemos la fortaleza de las reservas y que están ahí para lo que se necesite.

 

¿Nos puedes explicar cómo funciona el enfrentar una depreciación de la moneda echando manos de la reserva?

 

El Banco de México usa las reservas y pone a disposición del mercado dólares para que no falten, pero esa herramienta no siempre es efectiva, y pues como quiera das ese golpe a las reservas en cada crisis monetaria, y sea como sea se sufre la devaluación; por ejemplo, la que sufrimos en 2015 y 2016, que se fue de $13.00 a $19.00 pesos el dólar y luego vino el “gasolinazo”. Y que las reservas bajaron en 2016 más de 17 mil millones de dólares, y ni aun así pudieron detener la devaluación del peso frente al dólar.

 

¿Entonces eso le da la razón a López Obrador?

 

No, lo que pasa es que no podemos saber si se hubiera devaluado más si no intervienes en el mercado. Entonces, si ya se hizo y ya quedó como quedó el país después de esos eventos de 2015-16, con todo y el mencionado “gasolinazo” que se justificó como una manera de aumentar las finanzas públicas, con eso aliviaron más o menos el asunto de las finanzas. Pero hay que decirlo, eso sucedió en medio de un desorden completo del manejo de las finanzas públicas por parte de Enrique Peña Nieto y su gobierno; porque en esos mismos años, se aumentó al doble la deuda, se aumentó más de tres veces la recaudación por IVA e ISR, se le inyectó dinero por parte del Banco de México a las finanzas públicas por 200 o 300 mil millones de pesos, y por el manejo irresponsable de las finanzas públicas ni eso les alcanzó. 

 

Ahora con López Obrador, a pesar de que éste afirmó durante la campaña y ahora en el gobierno que no se iba a gastar más de lo que entrara a las finanzas, el congreso autorizó para equilibrar el déficit presupuestario más de 530 mil millones de pesos de incremento de deuda pública, pero sin embargo, sólo se endeudó por 402 mil millones de pesos [liga], cifra similar al déficit presupuestario de 2019, cosa que no había pasado en los últimos 10 años. 

 

Este año, con la probable crisis que se avecina porque se espera una fuerte contracción de la inversión privada y pública, el gobierno tendrá que endeudarse en este 2020, ya que se caerán los ingresos presupuestarios y aumentarán los gastos. La pandemia requerirá muchos recursos

 

El 2020 toma al gobierno con debilidades en las finanzas públicas, por eso para intervenir contra los efectos de la crisis debe también concertar con la iniciativa privada para que no detengan los acuerdos hasta ahora conseguidos para la inversión, y tomen un papel más protagonista para salir de la crisis económica al menor tiempo posible.

 

La característica de la actual crisis es la incertidumbre y quien se atreva a predecir para dónde va, cuánto va a durar y qué tan hondo va a caer la economía, se está aventurando.

 

Ya la moneda se ha devaluado de $18.50 pesos a más de $24.00 por dólar, o sea un 30 por ciento. Pronto se reflejará en un aumento de precios en las mercancías y los servicios. Espero que el gobierno de López Obrador cumpla con lo prometido en cuanto a que el salario no caerá en términos reales y decrete un aumento de emergencia o para el 2021, acorde a la inflación.

 

Así que, finalmente creo que a pesar de lo que diga Andrés Manuel López Obrador —que puede sugerir, pero no ordenar al Banco de México nada—, el Banco de México va a usar las reservas o las herramientas que considere necesarias para intentar contener la devaluación de la moneda.

 

Por último, quiero apuntar que las devaluaciones no sólo traen males sino también en algunos casos traen beneficios, porque una depreciación de la moneda te permite apoyar la exportación de mercancías.

 

Esperemos que la recuperación económica sea pronto y fuerte. Dependerá de los esfuerzos concertados entre el gobierno y la IP.

 

Sin esta última contracción económica traerá mayores consecuencias de corto y mediano plazo que podrían incluso derivar en escenarios de fuerte inestabilidad social y política, cuestión que a nadie conviene.

 

Esto sería otro tema de análisis.

 

 

[*] Carlos Villarreal es economista por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es activista y miembro del Colectivo Nosotros.

 

Entrevista realizada por César Valdez, en exclusiva para www.cristinasada.com