Merrill Lynch y Reforma usan datos equivocados al anunciar recesión. Entrevista a Carlos Villarreal

Ayer 12 de julio una parte importante de la opinión pública nacional se inquietó con lo que informó la nota principal de los diarios del Grupo Reforma, cuyo encabezado fue: “Alertan: ya hay recesión”. Se reporta en la pieza periodística que Bank of America-Merrill Lynch asegura que “la economía mexicana habría entrado ya en una recesión…luego de que en el cuarto trimestre del 2018 apenas avanzó 0.1 por ciento, y luego cayó 0.7 en el primero del 2019″, debido a cinco factores: “la zozobra sobre el comercio internacional, la incertidumbre sobre las políticas internas de AMLO y su implementación, una política fiscal ajustada de Hacienda, la política monetaria restrictiva del Banxico, y la caída en la producción de Pemex”.

Ante este anuncio, acudimos a Carlos Villarreal*, economista de nuestro portal.

Si bien admite Carlos que entrar a una fase de recesión es “una realidad posible”, el anunciarlo en estos momentos es “alarmista” porque se anticipa a los resultados oficiales para el segundo trimestre. Además, afirma que hay que tomar en cuenta factores como “la herramienta del gasto público”, que podría ser usada para superar la posible recesión anunciada por Bank of America-Merrill Lynch y destacada por uno de los medios informativos más críticos del gobierno de la Cuarta Transformación, basándose, como veremos, en información equivocada.

Queda aquí el análisis de Carlos Villarreal.

 

Entrevista realizada por César Valdez,

exclusiva para www.cristinasada.com

 

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Un anuncio alarmista y con datos equivocados

 

¿Qué nos puedes decir sobre la nota principal del periódico El Norte / Reforma, acerca de que según Bank of America-Merrill Lynch nuestro país ya está en recesión económica***?

 

Carlos Villarreal (CV): Antes que nada, me gustaría alertar a los lectores: La información difundida por El Norte y Reforma y los datos de Bank of America-Merrill Lynch están equivocados. El INEGI —que aún no publica los resultados del Producto Interno Bruto de junio— informa que el PIB del primer trimestre de 2019 cayó en -0.2% respecto al trimestre anterior y no un -0.7% (liga)**. No es lo mismo estar cercano al 0% que al -1%. No es correcto publicar en primera plana un análisis con información equivocada y no oficial.

Además de ese error, la nota me parece adelantada porque estamos a unos 20 días de recibir la información oficial del INEGI, la cual es indispensable para un análisis como el que quieren presentar como objetivo. Es una nota alarmista creo yo, pero no deja de ser parte de una realidad posible. Alarmista porque se anticipa. ¿Cuál es el fin de anticipar en una nota periodística de primera plana una recesión?

Llama la atención que Bank of America-Merrill Lynch haya pronosticado crecer a menos del 1 por ciento porque desde hace poco menos de un año el resto de las corredurías, el Banco de México y las escuelas de economía, hablaban de crecimientos de entre 1.3 y 2 por ciento y hasta más.

Con mi particular modelo desde el año pasado también pronostiqué entre 1 y 0 por ciento, contra todos los pronósticos publicados, de modo que coincido con Bank of America. Coincido en el bajo crecimiento anual esperado porque hemos repetido hasta el cansancio que el primer año de cualquier gobierno en México es un año natural de desaceleración, por lo que la tarea clave es buscar que no se desaten los demonios de la economía y que no se te desbarate el primer año con tal fuerza que pueda impactar el sexenio completo.

El primer año es muy importante que se mantengan estables variables claves, como por ejemplo la inflación, el tipo de cambio y la tasa de interés bajo control, porque esas son de impactos inmediatos; y esas sí pueden generar no solamente una recesión, sino hasta una crisis económica, de la cual tardas más en recuperarte.

El saldo final de un sexenio se va medir no únicamente en por cómo arranca, sino, obviamente, en cómo termina. Este primer año, como ya se mencionó, hay altas probabilidades de que en los dos primeros trimestres se crezca a tasas negativas cercanas al 0 por ciento. Eso es casi un hecho.

 

No se ha usado la herramienta del gasto público

 

Pero existe la herramienta de gasto público que se mantiene hasta mayo debajo incluso del gasto del año pasado. No se ha usado el instrumento del gasto público con mayor contundencia porque es verdad que recién entrando no puedes destinar recursos para la inversión pública en la infraestructura o en el gasto si apenas estás revisando los proyectos y programas con los que cuentas. Sería una grave irresponsabilidad de las nuevas autoridades que empezaran a firmar cheques porque “hay que soltar el gasto”, sin tener claros los proyectos y los proyectos ejecutivos de las obras de infraestructura.

Por lo tanto, yo espero que independientemente de lo que pase el segundo trimestre, se tiene el segundo semestre para que, en base a un ejercicio efectivo del gasto público, se pueda contrarrestar este escenario de desaceleraciones de dos trimestres consecutivos, que por definición sería, como dice bien Merrill Lynch, una “recesión técnica”.

Entonces, que no cunda el pánico.

Hay que hacer en el segundo semestre, “una cama” que impulse el crecimiento lo más lo más posible para alcanzar algo cercano al 1 por ciento en 2019, y a partir de esa estabilidad lograda, aunque sea con un bajo crecimiento, que empiece a funcionar el cambio tan esperado de la 4T a partir del segundo año, sobre todo para que empiece a crecer la economía a más altas tasas. Este escenario del ciclo es posible.

Así, si se logra durante  2019 una economía con estabilidad, incluso con bajo crecimiento, vamos a tener efectivamente lo que para mí sería un logro muy importante, —porque no es una cosa menor que se esté transitando lo que va de este primer año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador con esa estabilidad, aunque sea, insisto, con bajo crecimiento—, vamos a poder avanzar hacia un cambio profundo como el que está proponiendo a hacer el gobierno de la 4T, un cambio que cimbra las viejas estructuras que se formaron por más de 30 años y que siguen aún vigentes. Hay que tener muy presente esto. No es cosa sencilla.

 

Gasto en bienestar social y proyectos productivos, buena medida contracíclica

 

¿Cómo le explicarías al lector promedio cómo funciona la herramienta del gasto público? ¿Cómo compensaría o equilibraría el gasto público la situación descrita por Bank of America-Merrill Lynch?

 

CV: Creo que primeramente una medida contracíclica muy buena que está en marcha y a buen ritmo, es el gasto en los proyectos y programas de bienestar social. Ese nuevo gasto social —que el presidente prefiere llamar “inversión”— entregado de manera directa a través de programas tales como “Jóvenes construyendo el futuro” y “Sembrando vida”, ha llegado apenas a 600 mil jóvenes, con ingresos de 3 mil 600 pesos mensuales, poco más de un salario mínimo. Son jóvenes que están ya dentro de una actividad productiva y que se espera que el sector empresarial los esté capacitando para enfrentar mejor los retos que les impondrá su futura vida laboral. Es un proyecto que tiene un presupuesto para 2 millones 300 mil jóvenes, por lo que hay que acelerar su cumplimiento. Considero que este es un programa central como medida contracíclica, y de impacto múltiple. Por un lado, mueve la economía porque mueve el gasto de consumo, y por otro reduce el nivel de pobreza en los hogares, porque un ingreso nuevo de 3 mil 600 pesos para muchos hogares del país es un buen oxígeno y quita una parte del estrés social y económico dentro de esas familias.

Otra línea de gasto contracíclico es el de los proyectos productivos que se van a echar a andar, como el Aeropuerto de Santa Lucía, el Proyecto del Istmo, que me parece quizá el de mayor impacto para el caso del Sur, así como “Sembrando Vida”, que ya mencioné. Son proyectos que nutren la economía. Igualmente está otro proyecto que a mí no me gusta: la refinería de Dos Bocas. He repetido que no me gusta cómo se decidió la inversión en Dos Bocas, pero estoy convencido de que urge una refinería, por lo que si ya se resolvió que es un hecho Dos Bocas, pues ya se debería de empezar la construcción.

 

Acelerar crecimiento también es un compromiso de la IP

 

Lo importante es que empiecen a generarse los proyectos de inversión clave del sector público, y a ejercer el gasto autorizado por el Congreso. Eso es muy importante que todo ese gasto nuevo, que ya está autorizado, se use usar para contrarrestar la caída, la desaceleración de la economía; eso genera confianza para los inversionistas y debe de generar también que empiece la Iniciativa Privada con sus proyectos anunciados para este 2019.

No ha pasado nada, hay buenas relaciones del gobierno con la IP, así que no se trata de solamente dejarle el paquete al sector del gobierno. Si consideramos que más del 75 por ciento de la economía nacional es de la IP, eso implica que ellos también tienen un compromiso, pues no hay nada que deba preocuparles más a allá de las propias reglas del mercado. Debe ocuparles simplemente localizar las oportunidades anunciadas, para que se pongan a invertir.

Así que el conjunto de esfuerzos anunciados por el sector privado y el sector público deberán de mantener la estabilidad macroeconómica e impulsar para este segundo semestre de 2019 a la economía, para llegar a crecer a tasas mayores que el primer semestre, que efectivamente puede crecer cercano al cero.

 

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*Carlos Villarreal es economista por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es activista y miembro del Colectivo Nosotros.

 

**Comentario: Para ingresar a la hoja de cálculo en la que aparece la información, entrar a la liga señalada, luego ir a “Tabulados predefinidos” y después abrir el botón XLSX de la pestaña “Variación porcentual respecto al trimestre inmediato anterior”. Se desplegará una hoja de Excel, en la cual, en el renglón “Producto interno bruto, a precios de mercado”, puede apreciarse la información mencionada en esta entrevista: -0.2 correspondiente al primer trimestre de 2019.

 

***Para una definición de “recesión económica“, leer