Indignante que IP se rasgue vestiduras por aumento a salario mínimo

Por Cristina Sada Salinas

No deja de sorprenderme que algunas cúpulas empresariales como Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial (CEE) estén alzando la voz en contra del acuerdo de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), para aumentar ese salario en un 15 por ciento, lo cual equivale a cerca de $18.00 pesos diarios.

Esta decisión del gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador no contó con el consenso unánime de la Iniciativa Privada, a diferencia de los dos aumentos anteriores, en los que sí se logró un acuerdo de todos los sectores. La élite empresarial se opuso.

Aseguran los representantes de estas organizaciones patronales que estos $18.00 pesos diarios añadidos al salario provocarán la pérdida de empleos, ya que tendrán que cerrar 700 mil empresas (nota).

¡Por favor!

Para mí es indignante que los empresarios poderosos y aún los medianos y pequeños se desgarren las vestiduras por este minúsculo aumento, cuando México sigue teniendo salarios mínimos de hambre a nivel mundial no sólo latinoamericano, con países como El Salvador y Bolivia pagando muy por encima de lo que se le paga a nuestros trabajadores y trabajadoras mexicanas. (lista)

Yo como empresaria y como hija, nieta y bisnieta de empresarios, me avergüenzo de que personas multimillonarias se digan consternadas, y que con este tema quieran atacar a la 4T y al gobierno de AMLO, bajo la bandera de que esta leve mejora salarial va a generar además de desempleo, inflación, lo cual no sucedió en las últimas dos ocasiones en que se registraron aumentos mucho mayores que el actual. (leer)

Conozco a esta clase social a la que pertenecen estos empresarios que hoy se dicen enojados. Sé cómo viven, cómo viajan, los lujos que disfrutan, los restaurantes que visitan y las ciudades que conocen en sus caros y lujosos viajes; y porque conozco este mundo de la élite es que me parece inaceptable e inmoral que hoy se rasguen las vestiduras por pagarle a un obrero u obrera $18.00 pesos diarios más.

Me recuerdan estos empresarios “ofendidos” a la leyenda francesa que le atribuye a la entonces reina María Antonieta el haber dicho que si el pueblo no tenía pan, que comiera pasteles. De ese tamaño su insensibilidad y egoísmo.

Dios los perdone.

Les sugiero confesarse y arrepentirse a aquellos que son católicos, porque esta actuación no es de cristianos ni tampoco de buenos ciudadanos.

 

Foto de Cuartoscuro tomada de: ver