#FueronLosFederales. Ironía e indignación

En Oaxaca, no pude evitar indignarme aún más de lo que ya estaba, pues la capacidad de compromiso y coraje de los pueblos indígenas me contagió.

Aquí un pequeño texto irónico sobre el rumbo de nuestro país, acompañado de un impresionante testimonio en video sobre las consecuencias que acarrea la libertad de expresión en este país:

Primero vinieron por los trabajadores de Luz y fuerza del Centro, pero no hicimos nada porque seguramente se merecían perder su fuente de trabajo y ser vilipendiados por una feroz campaña mediática.

Luego vinieron por los maestros. Sólo la CNTE, esa organización de vándalos sinvergüenzas, se levantó en protesta. Seguramente se merecían que les dispararan en Nochixtlán.

Luego, no cumplieron su promesa de no aumentar el precio de la gasolina, pero sí cambiaron las leyes para privatizar PEMEX; pero bueno, igual y los extranjeros dejan bien bonitas las gasolineras, y pues, el sindicato de PEMEX es corrupto. Sí, que los corran a todos.

Luego van sobre los periodistas, y muchos aparecen muertos o al menos despedidos, pero todos son “pejezombies”, así que ellos se lo buscaron por querer convertirnos en Cuba o no se diga, Venezuela.

Ahora van a desmantelar el sistema de salud y privatizar todos los casos de enfermedades graves, amén de criminalizar a los médicos que se opongan; pero a mí me alcanza para un seguro de gastos médicos mayores, así que es bronca de los pobres. Gracias a Dios yo soy gente decente y tengo un buen trabajo de burócrata. Ni modo. Ya somos muchos y ni que el sistema pueda estar pagando las enfermedades crónicas de los “jodidos”. Mejor que se mueran pronto.