Bloqueos, último recurso del magisterio. Entrevista a Diego Enrique Osorno (III)

En esta tercera y última entrega de lo vertido por Diego Enrique Osorno en la charla que sostuvimos hace unos días sobre del conflicto por la llamada reforma “educativa”, tratamos uno de los puntos que más inquietud, desacuerdo e indignación generan respecto a los métodos de lucha de las y los maestros, entre los que destacan las marchas, plantones y bloqueos de carreteras.

Cuestionamos a Diego concretamente acerca de las afectaciones que según los medios de comunicación oficialistas están generando en Oaxaca los bloqueos carreteros: desabasto generalizado de alimentos y productos de primera necesidad (nota), así como pérdidas millonarias al comercio (ver). Aunque el supuesto desabasto ha sido desmentido desde diversas fuentes (nota), una parte de la opinión pública nacional sigue condenando la obstrucción de vías de comunicación como forma de lucha.

Desde su perspectiva, Osorno destaca que el derecho a la libre manifestación se establece en la Constitución y por lo tanto es una herramienta válida, que “se tiene que llevar a cabo de la manera más llamativa [y] de la manera más contundente posible”, para que el poder político atienda demandas que de ninguna otra forma serían atendidas. Ejemplifica:

 

Si los maestros de Nuevo León no hubieran bloqueado la avenida Constitución, no habría expectativas ni atención alguna; hasta el propio gobernador [Jaime Rodríguez Calderón] se mofó diciendo que se quedaran en la plaza y que hasta bancas les traía; o sea, ahí vemos el nivel de irresponsabilidad que tiene un gobernante que además, supuestamente tiene una mayor sensibilidad para los temas sociales. Imaginemos a otros funcionarios como Aurelio Nuño, que no tienen ni siquiera el menor tacto posible, que no tienen ese prestigio.

 

Sin embargo, hace un apunte muy importante. La obstrucción de calles y carreteras no es sino un recurso último en un proceso de lucha social como el de los maestros. Dice Diego Enrique Osorno:

 

El planteamiento del bloqueo de calles, del bloqueo de carreteras, me parece —porque además yo he estado reporteando muchos movimientos—, siempre es el último, siempre es la última opción. En el caso de los maestros de Oaxaca yo fui testigo, es más, a veces hasta salvoconducto, de peticiones para instalar una mesa de diálogo. Una y otra vez, mesa de diálogo. La mesa de diálogo en Oaxaca se canceló desde julio del año pasado, después vienen la desaparición del IEEPO (Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca), las órdenes de aprehensión contra una serie de dirigentes [de la CNTE]… y en todos esos casos se pidió diálogo, diálogo, diálogo. Se pidió diálogo abiertamente, se pidió diálogo en privado. Al padre Alejandro Solalinde y a mí nos pidieron los maestros que habláramos con gente de gobernación para buscar una mesa de diálogo; se le pidió también a muchos otros actores y el gobierno tuvo oídos sordos. El gobierno no sólo tuvo oídos sordos, sino que incluso detuvo a los dirigentes como ya lo hablamos al principio de esta plática, los dirigentes formales. Y finalmente, hasta que pasó todo esto fue que vinieron los bloqueos. O sea, es el último recurso siempre, me parece, este tipo de decisiones que son por supuesto prejudiciales en Oaxaca.

 

Enseguida, matiza la naturaleza de los bloqueos en ese estado, los cuales, a pesar de efectivamente causar perjuicios, siguen contando con el respaldo social de los oaxaqueños:

 

El bloqueo es un bloqueo parcial, o sea, la mitad del día se bloquea la carretera y la otra mitad del día se deja pasar los coches, eso es lo que yo sé. En Nochixtlán y en el Istmo y la Cuenca por lo menos, así está pasando: en el día se bloquea y en la noche se dejan pasar vehículos, y además se tiene cierta consideración en algunos casos de urgencia. Y por supuesto que afecta, sí trastoca, no obviamente con la exageración que el gobierno ha querido vender, con esta simulación de que está casi en un estado de guerra Oaxaca y están llevando, casi bombardeando ya la comida y la leche y todo eso. Perjudica, y perjudica sobre todo en la ciudad de Oaxaca y perjudica al turismo, por supuesto, que es una fuente importante de recursos en la ciudad, en el estado de Oaxaca. Pero además, aún así hoy en día hay un respaldo hacia la protesta de los maestros porque a la sociedad oaxaqueña le quedó claro esto que te estoy diciendo, que ellos pidieron diálogo muchísimas veces, y que como respuesta al diálogo, como nunca tuvieron respuesta más que detenciones y finalmente tuvieron que hacer sus bloqueos, y viene una respuesta todavía más brutal, que son estos operativos con agentes armados que provocaron la muerte de nueve personas.

 

 

-FIN-