Benedicto XVI miente. Somos víctimas de Maciel, pero también de Ratzinger: José Barba

Por Cristina Sada Salinas

Hoy, don José Barba Martín, exlegionario de Cristo y destacado intelectual y académico, fue entrevistado por Carmen Aristegui (video) acerca de que, según informó en días recientes el diario alemán Die Zeit, el papa emérito Benedicto XVI negó tener conocimiento de los crímenes de pederastia cometidos por Marcial Maciel. Esto, según se informa en una nota de Reuters, “en respuesta a las acusaciones publicadas por el cineasta Christoph Röl (columna), quien dijo haber encontrado pruebas de que dos sacerdotes chilenos habían presentado al entonces cardenal Joseph Ratzinger un dosier con una lista de víctimas de abusos en la orden [de los Legionarios de Cristo, fundada y comandada por Maciel hasta su muerte (nota)]”. 

Dos datos que no debemos perder de vista: Uno: Don José Barba fue miembro y vocero de un grupo de ocho exlegionarios que en el año de 1997 —desde México y antes que cualquier otra persona— denunció los actos de pederastia que durante décadas cometió en absoluta impunidad el “padre fundador” de la Legión de Cristo, Marcial Maciel Degollado. Dos: Ratzinger fue prefecto de la todo poderosa Congregación para la Doctrina de la Fe (ver) —la antigua Inquisición o “Santo Oficio— entre 1981 y 2005 (ver), año en que fue elegido como sumo pontífice.

Para cualquier persona que desde cualquier lugar del mundo tenga un conocimiento mínimo de la trayectoria de la iglesia católica en la segunda mitad del siglo XX, es evidente que Ratzinger miente de manera descarada, pues tras más de 25 años de escándalos, revelación de documentos, realización de películas y presentación de testimonios de víctimas directas de Maciel y sus subalternos en medios de comunicación globales, es absolutamente imposible que quien dirigió por tantos años el férreo órgano disciplinario del Vaticano y luego asumió “el trono de San Pedro”, se haya mantenido al margen de semejante tsunami de información respecto a los crímenes del mayor depredador sexual conocido de la iglesia católica, apostólica y romana.

Pero por si hicieran falta elementos de juicio, resumo aquí los principales puntos (no todos en aras de la brevedad) que don José Barba tocó en su entrevista con Aristegui, mismos que se suman al alud de evidencias sobre el cinismo y la capacidad de faltar a la verdad de quien sin recato se presenta ante el mundo nada más y nada menos que como “representante de Dios en la tierra”.

No solamente hemos sido víctimas de Marcial Maciel, hemos sido víctimas también de Ratzinger y hemos sido víctimas del sistema vaticano que preside”, nos dice don José.

a) El 8 de diciembre de 1997 José Barba y otros siete exlegionarios víctimas de Marcial Maciel enviaron una carta al papa Juan Pablo II en la que le narraban los abusos sufridos por el fundador de la Legión. Pasaron ya tres pontífices y esa carta nunca fue respondida.

b) José Barba y el Dr. Arturo Jurado, a nombre del mencionado grupo de ocho exlegionarios, presentaron, el sábado 17 de octubre de 1998 una demanda ante la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe y Costumbres, entonces bajo el mando del cardenal Joseph Ratzinger, sobre los abusos cometidos a manos de Maciel.

c) La denuncia de 1998 jamás tuvo respuesta alguna, ni de Ratzinger ni de Juan Pablo II. Lo que recibieron fue un citatorio para que en abril de 2005 fueran interrogados por monseñor Charles Scicluna, quien los conminó a firmar un documento que los comprometía a nunca revelar sus testimonios ni su denuncia.

d) El 11 de noviembre de 2002 José Barba entregó al arzobispo Stanisław Dziwisz, secretario particular de Juan Pablo II, la misma carta dirigida al papa que había sido enviada el 8 de diciembre de 1997.

e) En el año 2000 el cardenal Ratzinger envió e hizo pública una carta para felicitar a Marcial Maciel por su cumpleaños y para agradecerle la colaboración de un legionario que trabajaba en la Congregación para la Doctrina de la Fe. No olvidemos que durante ese año el caso de Marcial Maciel estaba en pleno proceso canónico.

d) Dejo aquí completa la transcripción del último punto que tocó don José en su entrevista, porque por su relevancia me parece que debe se conocido tal cual él lo planteó: “Quiero recordar que el papa Ratzinger renunció seis días después de que el cardenal Roger Mahony —que había sido confrontado por el abogado norteamericano Jeffrey Anderson [por el presunto encubrimiento de un sacerdote pederasta (leer)] y tenía que presentar documentos ante el juez de Los Ángeles que llevaba el caso—, prefirió pagar 680 millones de dólares para no tener que someterse al proceso… ¿Por qué a los seis días precisamente de eso —se puede verificar—, renunció al papado el papa Benedicto XVI? Hay mucho dolor, y que la gente, o me juzgue como una persona hipócrita, o que considere si hay conciencia dentro de los fieles que sufren al tener que decir estas cosas… Que sepan que el espíritu sopla donde quiere y que a veces sopla sobre personas inferiores en rango todo lo que se quiera, pero la verdad tiene que imponerse, porque no hablo como un hombre resentido o como víctima, porque si soy víctima no solamente lo fui de Marcial Maciel, lo he sido de la Legión de Cristo y lo he sido también de las estructuras vaticanas, como se está probando en este momento. Y al hablar de mí no hablo de mí sino como comandatario, junto con el doctor Jurado, de esos compañeros de los cuales ya han fallecido tres”.

Me uno al pronunciamiento que al final de la entrevista hizo Carmen Aristegui y dedico este texto a esos compañeros de lucha de don José que ya trascendieron el plano terrenal y que se mantuvieron dando la batalla hasta el último aliento.

Honor a esos luchadores y larga vida a don José Barba Martín